Aunque siga haciendo calor, de repente nos encontramos con el castañero asando sus castañas en cualquier plaza de cualquier ciudad. Es entonces cuando decimos «Ya llegó el otoño». Y así es. La castaña es uno de los frutos otoñales por antonomasia. Tiene múltiples propiedades y usos.

Ya en tiempos de los romanos, las usaban para hacer un tipo de gachas que les aportaban buenas cantidades de hidratos de carbono para mantener esos cuerpos de soldados del Imperio. Algunos siglos después, se sacaba de las castañas una especie de harina con la que la gente pobre se hacía pan a falta de trigo. Pero, lamentablemente para las castañas, con la llegada de productos procedentes de las Indias como la patata, el maíz, alubias, etc, quedó relegada a un segundo o tercer plano. Afortunadamente, gracias a la labor de los nuevos hábitos en la cocina, hay un resurgimiento de este pequeño, gran fruto.

En la Península Ibérica las mayores concentraciones de castaños se hallan en el noroeste, Extremadura y Andalucía. La principal zona de cultivo es Galiciadonde una IXP (indicación xeográfica protegida) avala su calidad. El Bierzo ofrece una Marca de Garantía

Las castañas nos aportan no solo hidratos de carbono, que nos ofrecen un aporte de energía continuado (bueno para deportistas y niños, por ejemplo) sino  que ello se le une un efecto saciante que la hace efectiva en dietas de control de peso. También  es una gran fuente de antioxidantes y destaca por su gran contenido en magnesio. Eso sí, no las comas muy verdes o recién caídas del árbol. Mejor deja que se sequen unos días antes de hincarles el diente.

En la cocina las encontramos elaboradas de muchas formas. Hoy día se pueden encontrar frescas, cocidas al natural y peladas en lata, al vacío y, aunque es menos común, también congeladas.  La receta más conocida es la receta francesa de Marron Glacé, aunque también las tenemos en mermeladas, rellenos para aves, purés, para guisos combinados con alubias, chirivías…

En otro post os dejaremos una sabrosa receta que podéis elaborar con este exquisito y humilde fruto.